domingo, 3 de enero de 2016

Nuevos contenidos del Blog

Este Blog lo inicié con la intención de difundir pensamientos y explicaciones en torno a la filosofía de Dilthey que había desarrollado en mi tesis de pregrado y en la de maestría. Ahora que estoy en la tesis de doctorado, he decidido reactivar el blog como una herramienta personal. Voy a poner en este blog las ideas e intentos de argumentos que voy a elaborar para desarrollar los apartados de mi tesis doctoral. 

En consecuencia, las entradas no serán ni explicativas, ni reconstructivas, sino puramente problmeatizadoras, razón por la cuál serán breves. Los textos académicos sobre el pensamiento de Dilthey, prefiero pulirlos y publicarlos en las revistas académicas convenientes. Quienes se interesen por lo que he publicado al respecto pueden buscarme en academia.edu

Agradezco al amable lector y hasta muy pronto. 

jueves, 12 de julio de 2007

Dilthey y su «teoria de las concepciones del mundo»


El juicio acerca de la teoría de las concepciones del mundo en la obra de Dilthey es dispar dependiendo de los autores; por ejemplo, considera Guido de Ruggiero que “el octavo y último volumen de la obra de Dilthey: «Weltanschuungsleine Abhandlungen zur Philosophie der Philosophie» ha sido publicado en 1911. No agrega nada de sustancialmente nuevo al contenido de los volúmenes precedentes…”.[1]

Otro autor especialista en la obra de Dilthey, Franco Díaz de Cerio S.J. dice lo siguiente: “Sea lo que quiera de esto, ya se ve qué poco partido podrá sacar de tales concepciones del mundo para su estructuración del mundo histórico. En realidad sólo le podían servir como explicaciones fácticas, pero nunca como fuentes originarias…” [2]

Por otro lado está el traductor de las obras de Dilthey al español, Eugenio Imaz quien considera lo siguiente: “Reduciendo la obra de Dilthey a su abreviatura más expresiva diríamos que su poligrafía enorme se condensa en dos títulos: «introducción a las ciencias del espíritu» y «teoría de la concepción del mundo». Con el primero señalamos todas sus investigaciones históricas y gnoseológicas encaminadas a la fundación de las ciencias del espíritu; con el segundo, todos sus esfuerzos, apoyados en las bases firmes logradas con la «Introducción», para superar la anarquía de las opiniones en los campos del arte, de la religión y de la filosofía”. [3]

Mencionamos también a Eugenio Pucciarelli quien dice lo siguiente al hablar de la teoría de las concepciones del mundo “en los últimos años, Dilthey atenuó su hostilidad hacia la metafísica y esto ha permitido a algún historiador sostener que con Dilthey aparece «un actual precursor de la metafísica del espíritu… ha hecho de las ciencias del espíirtu el punto de partida para un concepto de la vida y el universo. Ha buscado nievas categorías, nuevos modos de determinación, conexiones estructurales, en la investigación de los procesos vitales de ña sociedad humana y de la historia, como también de las grandes individualidades» (Cita transcrita por Pucciarelli de Heimsoeth, H. La metafísica moderna. Madrid. Revista de Occidente. 1932. p. 324) En esta última etapa [entiéndase la de la teoría de las concepciones del mundo], Dilthey abandona su primer punto de vista psicológico y estudia los problemas del espíritu en un marco más amplio, tanto en su vertiente interior como en su objetivación histórica”. [4]

Julián Marías, traductor de algunos ensayos que componen la teoría de las concepciones del mundo, considera los gimiente “Dilthey toma las Weltanschaunngen como hechos, y los hechos son siempre incomprensibles; las ideas del mundo acaban por ser suprahístóricas; sirven para hacer entender las formas de la vida humana pero no se justifican históricamente, no se derivan y se muestran en su hacerse. Ducho en otros términos: la razón histórica está en Dilthey meramente postulada; porque en él la historia califica o matiza a la razón, pero no la constituye: es decir, la razón diltheyana es la misma razón tradicional, no solo aplicada a la historia, sino interpretada en función de ella; podríamos decir que se trata de la razón historizada, lo cual es un avance enorme sobre todo el pretérito, si bien no sin quebrantos; y de ahí nace el historismo de Dilthey, que es su genialidad y su limitación. Pero lo que Dilthey no vio ni podía ver es la razón de la historia, la razón que es la historia misma. Y solo a esto se puede llamar con rigor Razón histórica” [5]

Tenemos cinco versiones diferentes de lo que es la teoría de las concepciones del mundo (en adelante TCM). Ruggiero considera que no es nada nuevo respecto a los trabajos anteriores de Dilthe. Franco Díaz de Cerio considera que son meros ejemplos fácticos que no logran desarrollar a cabalidad el proyecto de Dilthey de articular el mundo histórico. Eugenio Imaz considera que es el acabamiento de la obra de Dilthey y que éste trabajo culmina el proyecto iniciado en la introducción a las ciencias del espíritu. Pucciarelli considera que con la TCM se abre el camino de la metafísica del siglo XX, todavía cargando con algunos lastres positivistas. Julián Marías considera que Dilthey estuvo a un paso del raciovitalismo de su maestro Ortega, quien a su vez, lo consideró como el mayor filósofo de la segunda mitad del siglo XIX.
[6] Y la pregunta fundamental es: bueno y ¿qué dijo Dilthey?

[1] RUGGIERO, de Guido. Filosofías del siglo XX. Buenos Aires : Abril, 1947. p. 192 nota 1.
[2] DÍAZ DE CERIO, Franco. S.J. W. Dilthey y el problema del mundo historico : estudio genetico, evolutivo con una bibliografía general. Barcelona : Juan Flors, 1959. p. 359
[3] IMAZ, Eugenio. EL pensamiento de Dilthey. México. El colegio de México. 1946. p. 272
[4] PUCCIARELLI, Eugenio. Introducción a la filosofía de Dilthey. EN DILTHEY, W. Esencia de la filosofía. Buenos Aires. Losada. 2003. p. 58
[5] MARÍAS, Julián. Introducción a la filosofía. Madrid: Revista de Occidente. 1971. p. 229-230. (El subrayado es del autor)
[6] ORTEGA Y GASSET, José. Obras Completas. Op. Cit. Tomo VI. Guillermo Dilthey y la Idea de la Vida.